viernes, 5 de junio de 2015

LOCALES CON HISTORIA DE MADRID:CASA REVUELTA


Y ya que estamos en la Plaza Mayor, no podemos dejar de ir a una de las tebernas donde mejor preparan el bacalao, tan típico de Madrid y de las poblaciones del interior, por ser uno de los alimentos que primero se conservaron en salazón y el único medio de poder comer pescado en Madrid cuando aún no existía la electricidad y mucho menos las neveras, como ya hemos comentado en otro post de este magnifico blog.

Se trata de Casa Revuelta, y es quizá "el mejor", aunque esto del mejor siempre es difñicil de afirmar y siempre sujeto a relatividad de los gustos, de Madrid. Fue fundada por Santiago Revuelta en 1966, en pleno auge del turismo y la hostelería en España, verdadera riqueza nacional de la que hemos vivido los últimos 50 años y bastante bien, por cierto. Una lástima que sea bombardeada con leyes que van en contra de su viabilidad, como exigencias excesivas sobre aislamiento acústico, salidas de humos, terrazas, aseos especiales,  etc además de ser literalmente "fritos" a impuestos que antes, en tiempos de menor riqueza, no existían.

Santiago Revuelta, vallisoletano, llegó a Madrid con lo puesto en 1930, y tras trabajar en diversos establecimientos, consiguió abrir el suyo en Usera, una pequeña taberna que se especializó en la venta de vermut de barril. Años después abrió en la calle Latoneros, 3, Casa Revuelta, en las inmediaciones de la Plaza Mayor. Como tantos establecimeintos en Madrid, se especializó en la cocina del bacalao, verdadero tesoro en aquellas épocas de estrecheces económicas y frecuentes desabastecimientos, y verdadero tesoro en nuestros días.

Casa Revuelta es un local pequeño, donde lo ideal es ir cuando queremos comer de tapas. La especialidad de la casa es el bacalao frito, como ya he dicho, quizá el mejor de Madrid. Tomar en barra las deliciosas tajadas de bacalao rebozado, es decir Soldaditos de Pavía, o bien los callos los miércoles, con un vermut de barril o una cañita  fresca, es el mejor modo de degustar sus especialidades. También están exquisitos los calamares en tinta, los viernes y sábados; y son los Domingos  cuando ofrecen los torreznos, tan típicos de las tabernas madrileñas.

Casa Revuelta no es una taberna centenaria, como algunos creen, que sitúan su origen a principios del siglo XX, ni un local con la estética y la historia de otros que hemos comentado aquí. Pero es un lugar muy recomendable si quieren tomar el bacalao en su punto de desalado, con un perfecto rebozado y punto de fritura. Frito en el momento en que es pedido. Ideal para ir de cañas y tapas por la Plaza Mayor, con servicio rápido y correcto.

CASA REVUELTA
C/Latoneros,3
913 663 332
De 10:00 a 16:00 y de 19:00 a 23:00
Martes y Domingos cerrado noche.

miércoles, 3 de junio de 2015

LOCALES DE MADRID CON HISTORIA:EL MESÓN DEL CHAMPIÑON



El Mesón del Champiñón no es una taberna centenaria, como otras que hemos comentado aquí, pero es una taberna antigua que tiene parte de lo mejor de nuestra historia hostelera nacional.
Corrián los felices años sesenta, cuando nuestra querida España comienza su despegue económico y empieza a darse a conocer en el mundo como uno de los destinos turísticos más apetecibles de toda Europa. En aquellos años  es nombrado Ministro de Información y Turismo el irrepetible Manuel Fraga Iribarne. Además de otros proyectos que resultaron muy beneficiosos para el turismo y la hosteleria en España, como los Paradores Nacionales, se toman distintas soluciones para proteger el Patrimonio Histórico, y se dispone que sean destinados a hostelería los sótanos de los edificios de la Plaza Mayor. Se garantizaba así su conservación, evitando que se conviertan en ruinas, y poniendo en valor nuestra industria hostelera como pais con antigüedad y categoría.



De este modo, se convirtieron estos sótanos de los edificios de la Plaza Mayor, que tenían entrada por la espalda de estos edificos,  usados como almacenes y en grave estado de deterioro, en locales destinados a establecimientos de hostelería.


Así nació el Mesón del Champiñón en 1966, que fue abierto por Justo Nieto en el número 17 de la Cava de San Miguel. Con 16 años se habia trasladado a Madrid, y trabajó de camarero algunos años, hasta que monto junto con sus hermanos el bar "Los cuatro hermanos" en Carabanchel. Posteriormente decidió independizarse y montar su propio local, emprendiendo una aventura hostelera con el Mesón del Champiñón, además de otras que le segurían: el Rincón de la Cava, también en esa zona, la finca ·"Los Jarales" y "La Entrada", en Torrelodones.


El negocio fue un éxito paralelo al que España experimentó a lo largo de esa década, en que se convirtó en el destino vacacional favorito de toda Europa, e incluso en lugar preferido de jubilación, para pasar su merecido retiro, situación que se ha mantenido hasta nuestros dias. En la actualidad, el mesón es regentado por Angel Nieto Antón, descendiente del fundador.


Abriendo una gruesa  puerta de madera, accedemos al interior del local, que en primer término presenta una antigua barra de madera, tras la cual hay unos vetustos botelleros y antiguos letreros donde se anuncian las especialidades de la  casa, entra las que están, como su nombre indica, los champiñones. A través de un arco de medio punto pasamos al comedor, que presenta techos abovedados, las paredes enlucidas con mortero grueso pintadas en colores claros, adornadas con abundantes grabados, y los suelos de barro cocido.


Aunque en barra podemos degustar ya los famosos champiñones, es mejor pasar a la sala, pues suele tener mucho público, con abundancia de extranjeros, como toda esta zona, Los champiñones los preparan de diversas formas, pero lo mejor es tomar los de la casa, que están rellenos, previa extracción del tallo,  por un refrito de ajo, perjil, aceite, chorizo, vino y un golpe de limón.


También están exquisitas las croquetas caseras de jamón, la tortilla de patata, los boquerones en vinagre y los pimientos de Padrón. Es costumbre acompañarlos con sangría de la casa, que aquí preparan muy bien y con alto contenido en alcohol, No hay grifo de cerveza, único fallo en esta precioso "sótano" que afortunadamente fue transformado en mesón.



MESON DEL CHAMPIÑON

Cava de San Miguel, 17
915 596 790

lunes, 1 de junio de 2015

LOCALES DE MADRID CON HISTORIA: BODEGAS RICLA



Bodegas Ricla fue fundada con este nombre en 1910 sobre una bodega que ya existia en 1867, en el 6 de la calle Cuchilleros.Toma el nombre de un pequeño pueblo maño del que eran originarios sus fundadores.Al principio sólo se despachaban bebidas, y con el paso del tiempo se comenzó a preparar y servir comidas, con los platos más típicos de la cocina castellana: callos, pepitoria de gallina y cocido madrileño.

Pero llegó la guerra civil, y con ella Bodegas Ricla dejó de funcionar como tal, sirviendo de refugio antiaéreo durante la contienda. Al finalizar la misma, fue reabierta por la familia Lage, que la regenta en la actualidad. La taberna tiene una antigua barra, con su frente revestido en azulejo, tras la cual unos botelleros de madera labrada nos presentan la variada y excelente oferta de vinos, y presenta altos techos sustentados por columnas de forja.


Un grifo de vermut y una saturadora de seltz. por si preferimos tomarlo combinado de este modo.Un antiguo grifo de cerveza, para tirar las cañas con la maestria con que lo hacen aquí.Acompañarán cada consumición con un embutido, que son aqui especialidad.


Pero lo más recomendable es acompañar la bebida con los callos o las albóndigas, las especialidades de Ricla, que Ana María, que es quien regenta la bodega, hace de forma magistral. Si encontramos un vino difícil de conseguir de otro modo, podemos comprarlo y llevarlo a casa, pues Ricla es, ante todo, bodega.
Lugar encantador para tomar el aperitivo, y para las cervezas de la tarde, Ricla nos llevará a otro tiempo, donde las cosas se hacían bien, con oficio y sin prisas.



BODEGAS RICLA

C/Cuchilleros, 6
913 652 069
De 13:00 a 16:00 y de 19:00 a 24:00
Abierto todos los dias

LOCALES DE MADRID CON HISTORIA: TABERNA DE ANGEL SIERRA



Fue fundada en 1918 por Angel Sierra, en el número 11 de la calle Gravina, dándole, pues, su nombre al establecimiento. Comenzó siendo un despacho de vinos y aguardientes a granel, teniendo gran demanda sus pellejos de vino de Valdepeñas.Posteriormente se le dotó de cocina y pasó a ser tambíen restaurante, con las especialidades típicas de la cocina madrileña, como los callos, la gallina o el cocido madrileño


Una preciosa fachada revestida en madera con cristales grabados, y al pasar al interior, la barra de estaño con caño de agua fría, típica de las tabernas antiguas de Madrid, que se usaba para enfriar las botellas de vino y hoy se utiliza para enjuagar los vasos. Grifo antiguo de cerveza, botelleros de madera,  grifo de vermut  y antiguos barriles de roble completan el conjunto de barra.



Las paredes decoradas con antiguos azulejos, y en el techo, un bello fresco pintado por algún anónimo artista de la época: al fondo un comedor, en el que se pueden degustar pocas pero buenas especialidades, como escabeche de atún, boquerones, ventresca, mejillones y canapés de salmón, roquefort o paté de pato.

Es un lugar típico para tomar el aperitivo, en especial la cerveza perfectamente tirada, y el vermut de grifo, con unas aceitunitas o con  las especialidades de la casa: y por las tardes para tomar unas cañitas o lo que nos apetezca en una tasca con sabor a Madrid y mucha solera.


LA TABERNA DE ANGEL SIERRA

C/Gravina 11
915310626
De 12.,00 a 00,30, viernes y sabado hasta las 03,00
Cierra los Miercoles.