jueves, 25 de junio de 2015

BARES DE SEVILLA DE OBLIGADA VISITA: ENRIQUE BECERRA



Hoy nos vamos a dar un pequeño lujo, pues, desdeñando la crisis económica, hemos llegado hasta Sevilla, hemos visitado sus antiguas joyas taberneras y hemos constatado que, pase lo que lo que pase, Sevilla será siempre Sevilla. Nos lo merecemos, pero, aunque no fuera así, da exactamente igual.  Bien sabemos que unos tienen lo que no merecen y otros, mereciéndolo todo, no tiene nada. Dejando, pues, merecimientos aparte, nos adentramos en el Barrrio de Santa Cruz para comer en unos de sus templos gastronómicos, donde hay oficio, tradición y excelencia en los fogones: Enrique Becerra. Tomamos la calle Gamazo, y en su número 2, encontramos esta joya de la cocina andaluza.


El restaurante ocupa la planta baja de dos casas unificadas del siglo XVII. Un largo letrero de azulejos anuncia el nombre del establecimiento, y bajo éste, una antigua puerta de madera nos abre paso hasta su interior. El local presenta, en primer término, una larga barra revestida en su frente con los tradicionales azulejos sevillanos, y rematada en su superficie por tablero de caoba.


Un bello artesonado en sus techumbres, sustentadas por antiguas columnas de caoba. El restaurante esta regentado en la actualidad por Enrique Becerra Gómez, quinta generación al frente de este establecimiento. Hay oficio, pues, por los cuatro costados, y eso se nota en su cocina, en su bodega y en su servicio. El local tiene una atmósfera que sólo da el tiempo, la categoría y el buen hacer.



Hay en esta planta un comedor principal, y en la planta alta, dos comedores privados, para unas 25 personas cada uno.Ya en barra se puede tomar en tapas un amplio muestrario de su cocina: albóndigas de cordero con hierbabuena, atadillo de espárragos con salmón, revuelto de cola de toro deshuesada con patatas, brocheta de gambas y chipirón, revuelto de bacalao a la portuguesa, cazón en adobo, cordero a la miel, berenjenas fritas rellenas de gambas, concha de mariscos gratinada, flamenquines de espárragos verdes, croquetas de jamón, carrillada de cerdo, pinchito de cordero y dátiles con cuscus y muchas cosas más.



Nos acomodamos en el comedor y elegimos bacalao gratinado con salsa de espárragos verdes y cola de toro a la sevillana. Están ambos de caerse de espaldas, y pedimos de postre las natillas caseras y la tarta de leche merengada. Acompañamos los postres con sendas copas de Pedro Ximénez 1827 de Osborne..Están sublimes, y al traernos la cuenta, vemos que la relación calidad-precio es satisfactoria, por lo que aconsejamos encarecidamente este restaurante, que es una joya de la cocina andaluza.


RESTAURANTE ENRIQUE BECERRA

C/Gamazo, 2
Barrio de Santa Cruz

SEVILLA

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