viernes, 12 de junio de 2015

LOCALES DE MADRID CON HISTORIA:VILLA ROSA




Villa Rosa fue abierto, en 1911,  por los picadores Farfán y Céntimo, en el número 15 de la Plaza de Santa Ana. En este lugar antes había un antiguo molino de chocolate. Hasta 1918 era un bar de chatos andaluz, donde se hacían frituras de pescadito y otras tapas. En ese año, fue traspasado a Rafael Marcos Colombí, natural de Valencia, que lo transformó en restaurante y así funcionó un año y medio.


Tras esta etapa,  pasó a manos de Tomás Pajares y Antonio Torres, dos camareros del bar Viña, próximo a este local. Éstos realizaron una amplia transformación, para hacer de este establecimiento un gran tablao, dándole un carácter arábigo andaluz, dotándolo de un precioso artesonado, columnas rematadas en arcos lobulados, paredes revestidas de azulejos. Los azulejos, pintados a mano, recrean escenas de flamenco y dibujos de ciudades españolas, realizados por los célebres ceramistas Julián Santacruz y Antonio Ruiz de Luna. Los azulejos que decoran la fachada exterior son de Alfonso Romero Mesa, el gran ceramista de la época


Alfonso Romero, natural de Montellano (Sevilla), aprendió el arte en los hornos de los azulejistas del Barrio de Triana. Con 24 años y mucho oficio aprendido, emigró a Madrid para aprender más del oficio con el maestro ceramista Enrique Gijo. Primero entró a trabajar en su fábrica, en Carabanchel, en 1906.

Y cuando ya "se doctoró" como ceramista fue en 1915, cuando tiene el privilegio de entrar a trabajar en el taller de Guijo en la Calle Mayor. Posteriormente, abrió su propio taller en el número 9 de la calle Rollo. Es autor de los azulejos del tablao Los Gabrieles, en la calle Echegaray, muy próximo a Villa Rosa;  de las Bodegas Rosell, en General Lacy, 14;  y la azulejería de la Plaza Monumental de las Ventas madrileña, entre otras obras maestras.


Desde entonces, éste lugar ha funcionado como tablao flamenco, adquiriendo un prestigio de primera magnitud en la capital y en todo el planeta flamenco. Por su escenario han pasado todos los grandes del flamenco y sus variantes, desde el cante al baile, con figuras de la época, como Imperio Argentina, Miguel de Molina, Lola Flores, Juanito Valderrama y un largo etcétera, hasta las figuras de hoy, como Joaquín Cortés, Sara Varas o María Pagés.


Grandes personajes de la literatura, el cine y el toreo han visitado Villa Rosa, desde, como no, Ernest Hemingway, a Luis Miguel Dominguín, Ava Gardner, Frank Sinatra  y muchos otras celebridades, que han querido conocer el que posiblemente era el más importante tablao de la capital.


No hace falta ser aficionado al flamenco para visitar Villa Rosa, aunque si se es aficionado, mucho mejor. Es un placer ir a tomarse un fino frío y un poco de jamón, y contemplar las bellas arquerías, el magnifico artesonado o los artísticos azulejos, hechos por los mejores expertos de la época. Y si nos quedamos a comer, podemos saborear, tras unos excelentes fiambres ibéricos, una deliciosa paella, y unas frituras de pescaditos y calamares perfectamente elaboradas: bien rebozadas en harina de garbanzo y bien fritas, en su punto justo. Hay entrada con consumición y entrada con cena en dos pases de flamenco.


VILLA ROSA
Plaza de Santa Ana, 15
Barra: de 12:00 a 01:00
Espectáculo flamenco: 20:30 y 22:30
Lunes a Domingo.
911 82 99 83

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